La sesión, la puerta y el aforo del espacio.
Sauna, agua fría, descanso, y otra vez. En una bathhouse, en un sauna o en un estudio de recovery el espacio tiene tope: está quien reservó la sesión, quien vuelve cada semana y quien llega a la puerta para quedarse la tarde o la noche. Banya cuenta a todos bajo el mismo tope.
Lo que cambia para el espacio
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Capacidad
El tope es la regla
La sesión dura lo que vende el espacio: noventa minutos, la tarde o la noche entera, con tiempo de cambio. La agenda no vende el lugar que no existe, y la lista de espera ordena a quien se quedó fuera. Ver
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Puerta
La entrada sin reserva, bajo el mismo tope
Quien llega sin reserva entra si hay lugar y paga en la puerta con tarjeta, efectivo o SPEI. En la primera visita acepta la carta de responsabilidad en la tableta de la entrada, y su entrada ya cuenta en el aforo. Ver
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Discreción
Reserva sin crear cuenta
Quien prefiere asegurar su lugar reserva desde la página del espacio, sin crear cuenta: nombre, correo y un código de seis letras para la puerta.
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Frecuentes
Plan y paquete para quien vuelve
Plan mensual, paquete de entradas o crédito, emitido por el propio Banya y descontado en la puerta, con cada uso registrado en el libro. Ver
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Rituales
Aufguss y noches especiales
Aufguss, noche temática o noche de comunidad entran como tipo de sesión, con capacidad propia, en la misma agenda del día. Ver
Hasta dónde llega
- El espacio elige su agenda y su precio. Banya no define el ritual de nadie.
- El bar, la cuenta y los lockers se quedan en el punto de venta que el espacio ya usa. Banya se encarga de la entrada, del aforo y de la puerta.
- Si el estudio también da clases, su sistema de clases sigue en el torniquete. Banya entra solo en el circuito.
- Un gimnasio no es cliente de Banya.